Paso 1:  Habla con tu pastor o mentor espiritual.  En el proceso de descubrir el plan de Dios para tu servicio, es importante buscar el consejo sabio y la guía de tu pastor o de un mentor de confianza, junto con tu propio énfasis en la oración.  Esto también puede servir para establecer un fundamento de oración, apoyo y guía espiritual que necesitarás cuando estés en el campo.

Paso 2:  Revisa las oportunidades y requisitos.  Hay una gran variedad de oportunidades ministeriales que puedes encontrar aquí mismo en línea.  Tómate algún tiempo para examinar estas necesidades y aprender acerca de las diferentes ubicaciones del ministerio.  Una mejor manera para visualizar tu lugar de ajuste, es hacer un viaje.  Verlo y sentirlo de primera mano por unos cuantos días, una semana o más.

Paso 3:  Llena un cuestionario preliminar.  El formulario “Queremos Conocerte” es una manera sencilla de conocernos un poquito entre nosotros.  Nos dice algunas cosas básicas acerca de tus antecedentes, tus habilidades y tus intereses, y abre una puerta para el diálogo que nos permitirá explorar ideas juntos.  No es una solicitud formal, así que no implica una obligación entre nosotros.  Esto es solo un punto de partida.

Paso 4:  Llena una solicitud:  Después de hablar con el Equipo de Movilización de Avant, y tener un sentido general de al menos en qué ministerio y lugar encajarías, vas a llenar una solicitud, cubriendo más detalles, que incluyen elementos tales como tu historia educativa y de ministerio, datos biográficos, entrevistas telefónicas y una declaración de tu visión.

Paso 5:  Capacítate.  Después de aceptar tu solicitud, serás invitado para participar en el programa Listos con Avant, una semana de evaluación y orientación. La semana está enfocada en el desarrollo de una minuciosa comprensión de la cultura organizativa, valores y visión de Avant, y para afirmar el ministerio adecuado para ti en la misión. La semana está diseñada para culminar con tu nombramiento como miembro de Avant.

Paso 6:  ¡ADELANTE!  La oración y preparación darán sus frutos.  ¡Es hora de partir!  ¡No irás solo(a)!  Tendrás el respaldo de fieles socios financieros y de oración, y pasarás a formar parte de un equipo de apoyo del Ministerio cuando llegues a tu destino.