Somos una misión que reconoce el plan del Creador (Salmos 86: 9; Isaías 40: 3-15; Apocalipsis 7: 9-12). Dios nos permite participar con Él en Su plan de redimir la creación (2 Corintios 6: 1; 2 Pedro 1: 2-4). Es a través de la colaboración con otros creyentes, unidos en la tarea común, que vemos la expansión del reino de Dios (1 Corintios 3: 4-11). Nuestra obediencia a Dios resultará en Su renombre, y una recompensa eterna para nosotros. (Deuteronomio 5:33; 1 Corintios 15:58; Gálatas 6: 9; Santiago 1:12).